En octubre y noviembre buena parte de las casas de La Manga, Cabo de Palos, Mar de Cristal y Playa Honda se quedan solas hasta la primavera. Es el momento en el que se decide si la vivienda te espera en buen estado o con humedades, una persiana rota y la piscina verde. La diferencia entre una cosa y otra son dos horas de revisión bien hechas.

Esto es lo que comprobamos nosotros antes de que un propietario cierre la puerta y se vuelva a su casa de invierno.

Vista aérea de La Manga del Mar Menor entre el Mediterráneo y el Mar Menor Veleros en aguas calmas del Mar Menor, en Mar de Cristal

El agua es lo primero que hay que dejar cerrado

La mayor parte de los daños gordos que vemos en primavera empiezan por una fuga pequeña que ha trabajado cuatro meses sin que nadie la viera. Antes de irte, cierra la llave general, vacía el termo si la casa va a estar sin uso y abre los grifos exteriores para que no quede agua retenida en la tubería que da a la terraza.

Después revisa uno por uno los puntos húmedos: el latiguillo del lavabo, la conexión de la lavadora, la cisterna y la llave de paso del jardín. Son piezas baratas y son las que revientan cuando llega el frío. Si ves una junta rígida o una mancha de óxido en una conexión, es más económico cambiarla ahora que reparar el destrozo después.

Humedad y salitre: lo que se estropea en cuatro meses cerrado

Una casa cerrada en la costa acumula humedad sin remedio. El aire salino se cuela por las juntas, la ropa de cama absorbe la humedad del ambiente y las esquinas que dan al norte son las primeras que se enmohecen. Dejar los armarios entreabiertos y una buena ventilación en cruz el día que alguien pase por la vivienda reduce muchísimo el problema.

Los metales también lo notan. Bisagras, guías de persiana, rejas de ventana y la tornillería de los toldos se agarrotan con la mezcla de sal y humedad. Una limpieza con agua dulce, un secado y una capa fina de lubricante en los mecanismos ahorran tener que sustituir piezas en primavera.

Reparación de una gotera en el techo de un chalet Fachada reparada y tratada contra la humedad

La lista que repasamos antes de bajar la persiana

  • Canalones y desagües de terraza. Una hoja o un tapón de arena en el bajante es la causa número uno de la mancha de humedad en el techo del salón que aparece en enero.
  • Persianas y correderas. Se comprueban una a una, se engrasan las guías y se tensan las cuerdas. Una persiana forzada con el viento se descuelga y deja la casa abierta.
  • Juntas y sellados. Se revisan las siliconas de baños, ventanas y plato de ducha. Una junta negra o despegada es agua entrando por ahí todo el invierno.
  • Puertas de paso y de armario. El cambio de temperatura hincha la madera: ajustarlas antes de irte evita que en primavera no cierren o se queden rayadas.
  • Detectores de humo y alarma. Se cambia la pila del detector y se prueba la alarma. Son quince segundos y son lo único que avisa si pasa algo estando tú a 200 kilómetros.
  • Piscina. Nivel de agua, depuradora en marcha corta diaria, cloro estabilizado y cubierta puesta. Parar la depuradora del todo es lo que hace que en abril aparezca verde y con la bomba agarrotada.
  • Mosquiteras y ventanas. Se revisan las mosquiteras y los cierres; una mosquitera suelta deja entrar insectos y humedad por el hueco.

Qué cuesta el cierre de temporada

Precios orientativos de mano de obra, con los materiales presupuestados aparte. La tarifa mínima por visita es de €50 y todos los importes son sin IVA.

  • Preparación de la vivienda para el invierno (cierre de temporada) — Desde €75
  • Reapertura y puesta a punto en primavera — Desde €70
  • Revisión y reparación de humedades — Desde €80
  • Limpieza de canaletas — Desde €40
  • Revisión de daños tras tormenta — Desde €50
  • Tratamiento de moho y repintado — Desde €50
  • Cambio de sellado de silicona — Desde €20
  • Reparación de persiana enrollable — Desde €40
  • Cambio de cuerda de persiana — Desde €25
  • Cambio de pila de detector de humo — Desde €15

Si el cierre incluye varias tareas pequeñas, lo habitual es agruparlas en la misma visita y ajustar el importe. Con una foto de la terraza, de la piscina y del cuadro de agua te decimos por dónde empezar.

Cómo lo hacemos nosotros

Cuando el propietario no está en la zona, coordinamos la entrada con la agencia o con la persona de confianza que tenga las llaves, hacemos el repaso completo y te enviamos un parte con fotos de cada punto revisado. Así sabes cómo queda la casa sin tener que venir.

En primavera repetimos el proceso al revés: reapertura, revisión de humedades, puesta a punto de la piscina y comprobación de todo lo que quedó cerrado. Si prefieres que la vivienda esté siempre lista por si decides venir en un puente, esta es la revisión que hacemos antes de cada llegada.

Zonas donde trabajamos

Hacemos cierres de temporada en La Manga del Mar Menor, Cabo de Palos, Mar de Cristal y Playa Honda, y también en la comarca del Noroeste murciano. Si tu vivienda está en alquiler vacacional, en la guía del alquiler vacacional tienes el calendario completo entre temporadas.

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